1. Te hace feliz

Dormir poco te arruina el día y lo sabes. Los estudios también lo han plasmado así. Así, por ejemplo, un estudio notable publicado en la revista Science, realizó un seguimiento a 909 mujeres trabajadoras. Dormir mal una sola noche afectó su felicidad tanto como una fecha límite para entregar un trabajo y tuvo un impacto aún mayor en el estado de ánimo que las diferencias de ingresos significativas en el grupo de participantes.

2. Dormir bien aumenta la resistencia física

 Con un sueño reparador nos cansamos menos y tenemos mejor resistencia aeróbica, fundamental para deportistas. Varios estudios realizados por la Universidad de Stanford (EE.UU.) confirmaron que los atletas que dormían 10 horas en período de competición mejoraban tanto sus tiempos como su resistencia física.

3. Te protege de la diabetes

La diabetes tipo 2 es una terrible enfermedad que puede provocar accidentes cerebrovasculares, amputaciones, ceguera y daño a nuestros órganos. Si estás delgado pero no duermes, también estás en riesgo. Al no dormir lo suficiente, los adultos sanos pierden su capacidad de controlar el azúcar en la sangre y, cuanto menos dormimos, es más probable que desarrollemos un problema de salud. En comparación con los adultos que duermen entre siete y ocho horas por noche, las personas que duermen seis horas tienen una probabilidad 1.7 veces mayor de desarrollar diabetes, y las personas que duermen cinco horas tienen una probabilidad 2,5 veces mayor de desarrollar diabetes.

4. Dormir bien mejora la atención

Los niños no reaccionan de la misma manera a la privación de sueño que los adultos. Según un estudio publicado en la revista Pediatrics, los niños de entre siete y ocho años que duermen menos de ocho horas tienen más probabilidades de ser hiperactivos, distraídos e impulsivos. Y es que la falta de sueño continuada puede derivar en síntomas de TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad) en los más pequeños.

5. Te hace parecer más joven

Las personas que duermen más tienen una piel más saludable. Junto con los trastornos del estado de ánimo, dormir mal también se asocia con condiciones crónicas de la piel. Algunas investigaciones muestran que la falta de sueño, la depresión, la ansiedad y los problemas crónicos de la piel van de la mano. Un estudio publicado en la revista Dermatología Clínica y Experimental descubrió que las personas que suelen dormir siempre bien se recuperan mejor después de la exposición a la luz ultravioleta, y su piel también se recupera más rápidamente tras hacer una prueba con cinta adhesiva. También mostraron menos signos de envejecimiento.

6. Dormir bien nos hace más atractivos

El mejor tratamiento de belleza, más natural y económico es el sueño reparador. Un estudio publicado en la revista British Medical Journal demostró que las personas que duermen bien durante la noche resultan más atractivas y más saludables para los demás que las personas que duermen poco y mal.

7. Nos permite desarrollar músculo más fácilmente

Hay una razón por la que, en los entornos deportivos y de fitness, siempre se centran en la importancia del sueño. Y es que, si no duermes, no puedes desarrollar músculo. Nuestro cuerpo utiliza la mayor parte de la noche (excepto cuando está en estado REM) para sanar el daño causado a las células y tejidos cuando está despierto y tiene una actividad metabólica más activa. La falta de sueño, por otro lado, también está relacionada con la atrofia muscular.

8. Dormir bien protege el corazón

Existen varios estudios que avalan la teoría de que las personas con falta de sueño continuo (insomnio) tienen tres veces más posibilidades de sufrir una insuficiencia cardíaca que los que duermen bien a diario. Una de las investigaciones, publicada en la revista European Heart Journal, encontró que el insomnio aumentaba los niveles en sangre de las hormonas del estrés. Esto a su vez incrementaba la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y también el colesterol, todos ellos factores de riesgo para nuestra salud cardiovascular.

9. Dormir bien incrementa la creatividad

Según la Fundación Española del Corazón, cuando el cerebro está descansado y la producción de hormonas es equilibrada, nuestra memoria funciona mucho más eficientemente; esta circunstancia provoca que nuestra imaginación se dispare y nos vuelva más creativos.

10. Dormir bien mejora el sistema inmunológico

Una investigación de la Universidad Carnegie Mellon (EE.UU.) concluyó que las personas que duermen menos de siete horas al día son tres veces más propensas a resfriarse que las que duermen ocho horas o más. Así pues, no dormir lo suficiente debilita nuestro sistema inmunológico y dormir bien lo impulsa. Todo esto ocurre porque durante el tiempo de sueño el sistema inmunitario aprovecha para regenerarse y así poder luchar con eficacia contra contra las toxinas y los gérmenes.

Con información de: Revista Muy interesante

 

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